viernes, 24 de febrero de 2017

SANTIAGO DE COMPOSTELA

En Santiago de Compostela, donde el comercio de lo “santo” se vive en la catedral, y las férreas cadenas de la Iglesia, monopolizan, un lugar que viene a ser el campo de la estrella (Compostela), es un invento de los manipuladores del poder a través de los siglos, que no tienen, humildad y sinceridad para reconocer los errores, y caminar con los nuevos tiempos. Por ejemplo, la oleada de ovnis, en el 95 a 97 en Galicia, no fué ni contemplada, por la iglesia pues, no se encaja en sus moldes, está fuera de cogitación, una estrella que se caé en el siglo I , sin fotos ni testigos, ni pruebas ninguna, si se encaja, pues se puede construir un mito, que llama a peregrinos y crea un lugar de adoración, nadie sabe de qué o quien. Fuí convidado a la televisión, para explicar, mis experiencias y hablar, sobre el fenómeno ovni en Galicia, ahi, conocí, a investigadores, testigos, operadores de rádar, policias, personas de todo tipo, que contaban historias parecidas, y con mas autenticidad que la que originó, la peregrinación a Santiago. Que me perdonen, los peregrinos, por mi visión, es que ya es hora, de admitir, que la espiritualidad, ovnis, extraterrestres, son reflejos de una misma luz, que nosotros, usamos, describimos, negamos, pero que tienen vida propia, se manifiestan con espontaneidad irreverencia, y a personas de todo tipo social, a pesar, de que religiones, no acepten, o admitan su existencia, por falta de control sobre la verdad.

Soy de los pocos, que no creen en el camino de santiago, Fulcanelli, alquimista, encontró un sentido en el camino de Francia a Santiago, buscando claves en las iglesias del camino, para producir oro, a partir del plomo. Yo lo dudo mucho.
Nada de fuera te cambia, si no puedes transcenderte a partir de tu propia vivencia, a partir de las vidas necesarias, para caminar hacia el oro, que se te descubre, cuando abres los ojos, y ves, que siempre estuvo, y vive dentro de tí. El caminar, para poder, descubrirte, a partir del descubrimiento interior, puede ayudar, sobre todo en caso de crisis de identidad, pero en Santiago, nada te cambia. Mi camino, fué en Bmw, y me alojé en el Hostal de los Reyes Católicos, donde comí, bebí y dormí maravillosamente. Pues estoy feliz, pleno, agradecido y deseoso de disfrutar la vida. Recomiendo encarecidamente, no romperte los piés buscándote, pues, tu estás siempre contigo mismo.
Descansando despues de una caminata desde el restaurante al cuarto del hostal de los reyes catolicos